sábado, 24 de enero de 2015

Como surge el Primer Papa

¿CÓMO APARECIÓ EL PRIMER PAPA?
Aqui tienen.

Primeramente tenemos que la palabra “Papa”, aparte de que no aparece en la Biblia, es incluso completamente antibíblica, ya que su empleo está terminantemente prohibido por el mismo Señor Jesús en el evangelio de Mateo 23:8, 9, donde el Señor, anticipando el surgimiento de jerarquías entre sus discípulos, les previene diciendo:
8) Pero vosotros no queráis que os llame Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y
todos vosotros sois hermanos.
9) Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que esta en los cielos.
El sentido de las palabras del Señor en el versículo 9, cuando dice “no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra”, se refiere obviamente a no llamarle a alguien “padre” en el sentido espiritual. Pues el versículo 8 anterior se está refiriendo precisamente a la prevención de jerarquías de índole espiritual entre los cristianos.
La palabra latina Papa, que significa “Gran Padre”, tiene un trasfondo pagano religioso, como era de esperarse. En la Roma pagana de la antigüedad existían una gran variedad de cultos pertenecientes a diversos dioses, sin embargo, había un culto que destacaba en importancia con respecto a los demás, este era el de la diosa Gíbele, la “Madre de los dioses”. Su culto era antiquísimo, pues se le ha rastreado incluso hasta el período Neolítico (edad de piedra), con una civilización matriarcal asentada en la región de Catal Hüyük, cerca de la antigua ciudad de Iconio. Gíbele vino a Roma desde Frigia (Asia) y los romanos la llamaban Magna Mater, la Gran Madre.
La Gran Madre , por otro lado, tenía también un consorte, cuyo nombre era…Papas,que en el griego significa Gran padre.
Este era el nombre antiguo en Asia del consorte de Gíbele, pero los romanos después lo nombraron Attis (The Oriental Religions in Román Paganism, Franz Cumont, 1911, p.48).
Aquí salta a la vista, no obstante, una conexión muy evidente que resulta necesario mencionar. Es decir, Gíbele era la “Gran Madre” de los antiguos romanos, así como hoy en día la Virgen María es la “Madre de todos” los católicos romanos. Y Papas, el consorte o amante de Gíbele, viene a ser ahora el Papa Romano. Porque ¿acaso no son los papas romanos los que promueven la idolatría de María? Y, ¿acaso no son ellos también los que la han deificado a través de sus dogmas, como la Inmaculada concepción y la Ascención de su cuerpo sin sufrir corrupción?.
Otro aspecto del origen y empleo pagano de la palabra Papa, lo encontramos incluso en México. Pues vemos que Fray Juan de Zumárraga -primer obispo y segundo inquisidor en México-mandó que nunca se pronunciase ni en latín ni en castellano la palabra “Papa”, sino más bien Pontifex o Pontífice. Esto porque los indios acostumbraban llamarle “Papas”a sus sacerdotes paganos, y se pretendía así evitar la confusión (Apolegética historia de las Indias, Fray Bartolomé de las Casas, cap. 138,p.366).
La aparición del primer Papa, por otro lado, no fue algo que sucedió de la noche a la mañana. Más bien implicó un proceso de varios siglos a través de los cuales se fueron dando una serie de circunstancias que propiciaron finalmente la aparición de esta figura tan nefasta. Cuando los apóstoles estaban todavía sobre la tierra, ellos establecieron obispos en las iglesias locales que habían fundado. Y, el centro de la fe Cristiana, era obviamente la iglesia en Jerusalén. Sin embargo, el martirio de Santiago (62 d.C.), pilar de esa iglesia, y la destrucción total de Jerusalén por el emperador Tito (70 d.C.), abrieron el camino después para el desarrollo de la iglesia en Roma.
El hecho que la iglesia en Roma estuviese ubicada en la capital del imperio, le confirió inmensas ventajas con respecto a otras iglesias también importantes, como ciertamente lo eran Antioquía y Alejandría. Estas ventajas consistían, por ejemplo, en que la iglesia en Roma podía intervenir ante las autoridades imperiales en favor de las otras iglesias, o representándolas, por causa de tener contactos con el gobierno. También, por su posición estratégica, empezó a prosperar económicamente y adquirir prestigio eclesiástico. Como consecuencia, la posición del obispo de la iglesia en Roma se consolidó y éste empezó a asumir la autoridad que le confería el ser la cabeza de la iglesia Romana.
No obstante, todavía durante el reinado de Constantino (313-337), cuando el Cristianismo ya se había convertido en la religión oficial del imperio Romano, el obispo romano era todavía simplemente un obispo más entre los obispos de las demás iglesias. Pues Constantino, como ya vimos anteriormente, era Obispo de obispos, Pontifex Maximus, y Vicario de Cristo. No fue sino hasta después de la muerte del emperador Constantino (337 d.C.) cuando los obispos romanos -en forma tentativa- se atrevieron a empezar a reclamar una posición de prestigio, influencia, y autoridad para sí mismos. Y, las características doctrinas falsas respecto a la primacía del papado, empezaron también a ser sistemáticamente formuladas.

La evidencia histórica muestra que el incentivo básico que motivó al obispo de Roma -todavía no se llamaba Papa- el empezar a formular sus “derechos” y primacía sobre otras iglesias, fue el hecho que vio su posición amenazada por las ambiciones del obispo de la “nueva Roma”, es decir, Constantinopla.
Las ambiciones del obispo de la “nueva Roma” salieron a la luz en el Concilio de
Constantinopla (año 381), segundo concilio ecuménico, donde el entonces obispo de Roma, Dámaso I, no fue invitado. Allí se decretó que el obispo de Constantinopla debía tener el primer rango después del obispo de Roma, “porque Constantinopla es la nueva Roma”. El propósito era, sin duda, darle a Constantinopla una posición en el imperio del Este que estuviese por encima de Antioquía y Alejandría; y Roma, por supuesto, no sería afectada (The Chair of Peter; A History of the Papacv; F. Gontard, 1965, p. 116). Dámaso reaccionó inmediatamente, y en el año 382 un sínodo romano declaró -con obvia referencia a la decisión del año previo- que la iglesia Romana debía su primacía no a los decretos de un sínodo, sino a los poderes comisionados a Pedro por Cristo. Roma era, según Dámaso, “la primera Sede (silla o trono) del apóstol Pedro (Ibid.)” Dámaso también añadió el término “apostólica” al nombre de la iglesia Romana; y, en su afán de reclamar suprema autoridad espiritual para sí mismo, fue el primero en apropiarse de las palabras dichas a Pedro por Cristo: “Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia” (A Woman Rides the Beast, Dave Hunt, 1944, p.102).
Esta afirmación de Dámaso, por cierto, no fue aprobada por dos supuestos grandes teólogos católicos contemporáneos de Dámaso: “San” Agustín y “San” Ambrosio. San Pedro, escribió Ambrosio, “tenía una primacía de confesión, no de oficio; una primacía de fe, no de rango”. Sin embargo, los sucesores de Dámaso en Roma se aferraron neciamente, y, por consecuencia, continuaron desarrollando las doctrinas que apoyaban la posición “especial” del obispo de Roma. Esto de tal manera que el sucesor inmediato de Dámaso, Siricio, fue el primero en llamarse “Papa”, como lo atestiguan los mismos historiadores católicos romanos en sus crónicas de los papas. Sin duda, la intervención de Dámaso en la historia del desarrollo del papado, jugó un papel muy importante. Pero no solamente por lo expuesto anteriormente, sino también porque él fue el primer obispo romano en recibir el nombramiento de Pontifex Maximus, Sumo Sacerdote de los Misterios Paganos, veamos cómo sucedió:
Resulta que en el año 382 el emperador Graciano ordenó que el Altar de Victoria –una diosa patraña del imperio- fuese destruido. Hasta ese entonces los senadores habían tomado el juramento de lealtad al imperio sobre ese altar. Y, antes de empezar sus sesiones, cada uno de ellos quemaba un grano de incienso sobre el altar. Cuando el Senado, que en su mayoría era pagano, fue informado del edicto imperial, mandaron una comitiva a Milán para que se entrevistara con Graciano. La comitiva llevaba consigo la túnica de Ponitfex Maximus, la cual intentaban presentar al emperador. Y el emperador, por su parte, debía recibir el título y la túnica, pues pensaban que el sentimiento amistoso así inducido haría que el emperador cambiase de opinión. Sin embargo, el emperador terminó rechazando la túnica y el título, afirmando que resultaba impropio para un emperador cristiano (Gontard, op.cit., p.120).
Cuando el emperador Graciano rechazó el título y rito de iniciación de Pontifex Maximus, que le correspondía a él por causa de ser el emperador romano en turno, el puesto obviamente quedó vacante y fue tomado entonces por el obispo romano Dámaso. Definitivamente alguien tenía que ocupar la vacante, pues los paganos en el imperio Romano todavía eran muchos en número, como lo atestigua el historiador Gibbon en su extensa obra Decline and Fall of the Román Empire (1781, vol.V, cap. 28, p.87):
“La imagen y altar de Victoria fueron removidos de la casa del Senado, pero el
emperador dejó las estatuas de los dioses que estaban expuestas a la vista del público; 424
templos todavía permanecían para satisfacer la devoción de la gente, y por todas partes en Roma la moral de los cristianos era ofendida por los olores de los sacrificios idolátricos”.
El obispo romano Dámaso, por otro lado, duró poco tiempo oficiando como Pontifex Maximus. Ya que el emperador Graciano rechazó el nombramiento en el año 382 y Dámaso murió en 384. Sin embargo, es necesario hacer notar que esta TRANSFERENCIA del oficio de Pontifex Maximus del emperador a un obispo romano, resultó ser otra estrategia genial de Satanáspara completar lo que ya había iniciado con Constantino, veamos a continuación los resultados que obtuvo: Había conseguido que el obispo romano, en su afán de poder, consintiera en aceptar el puesto vacante de Pontifex Maximus, Sumo Sacerdote de los Misterios Paganos; oficio que, por causa de ir contra la moral cristiana, el mismo emperador había rechazado. De esta manera el obispo romano quedaba completamente bajo su control y poder, como todos los demás Pontífices anteriores habían estado. Una vez poseído por el diablo y saturado de energía satánica, el obispo romano celosamente se encargó de introducir el Paganismo dentro de la Iglesia. Los paganos, por otro lado, empezaron a ser aceptados en la Iglesia sin cambiar sus creencias y prácticas; y, ante sus ojos, ahora el obispo romano era el legítimo representante de su larga línea de Pontífices (The Two Babylons or the Papal Worship, Alexander Hislop, 1916, p.252).
Ahora bien, por lo que respecta al carácter moral de Dámaso, el testimonio histórico nos habla de un hombre sumamente corrupto. Pues habiendo sido inicialmente diácono, y para conseguir posteriormente el obispado de Roma, tuvo que disputárselo a otro diácono rival de nombre Ursino. Ambos, Dámaso y Ursino, habían conseguido cada uno por su parte obispos que los consagraran. Uno de estos obispos pertenecía a la ciudad de Tibur, y el otro pertenecía al puerto de Ostia. Dámaso, que era español, llegó a acumular bastante dinero, el cual obtenía hábilmente extrayéndolo de damas ricas. Con el dinero así obtenido, contrató una banda de empleados de circo, entre los que se encontraban luchadores, corredores de caballos, y otros hombres violentos con los que atacó a los seguidores de Ursino.
La batalla empezó en la calle, después los seguidores de Ursino se encerraron en la recién construida basílica de Santa María la Mayor, conocida como “Nuestra Señora de la Nieve”. La gente de Dámaso trepó al techo, hizo un agujero, y empezó a bombardear a los ocupantes con tejas y piedras. Otros, mientras tanto, estaban atacando la puerta principal. Cuando ésta cayó, se desarrolló una sangrienta lucha que se prolongó por tres días. Al final, 137 cadáveres fueron removidos, todos pertenecían a seguidores de Ursino (Vicars ofChrist: The DarkSide ofthe Papacy; Peter De Rosa, 1988, p.38). Dámaso, una vez habiendo obtenido la victoria sobre su rival, fue confirmado como obispo de Roma en el año 366. Ursino, por su parte, no se había dado aún por vencido y consiguió que Dámaso, ya como obispo de Roma, compareciese ante la corte imperial. Se le acusaba de instigación al homicidio y de financiar y organizar una guerra civil entre los cristianos de Roma. Dámaso se las arregló para que los testigos de la parte contraria fuesen torturados, y, finalmente, fue absuelto. Ursino y sus seguidores terminaron después siendo desterrados a la Galia (Francia).
El hecho que Dámaso y Ursino se hubiesen peleado como perros por el “hueso” de obispo de Roma, era porque evidentemente representaba una posición sumamente lucrativa. Cuando en una ocasión un prefecto de Roma -el cual tenía muchos títulos paganos- fue confrontado por Dámaso para que se convirtiese, el hombre respondió:“Por supuesto, si me haces obispo de Roma” (Gontard, op.cit., p.l 13).

Un escritor de ese entonces, el historiador Amiano Marcelino, sugirió que definitivamente se llevaba a cabo una reñida competencia por esa posición tan lucrativa: “Porque una vez ganado el puesto, el individuo puede disfrutar en paz una buena fortuna asegurada por la generosidad de matronas; puede trasladarse en carruaje y vestirse con magníficas ropas; y dar banquetes cuyo lujo supera el de la mesa del emperador” (De Rosa, op.cit., p.39).
Se podría decir que a partir de Dámaso, los papas romanos empezaron a enriquecerse en gran manera y a poseer grandes extensiones de tierra. Esto aunado al hecho que al cambiar Constantino la capital del imperio al Este (Constantinopla), no quedó ningún emperador que gobernase en el Oeste, creándose así un gran vacío político, administrativo, y emocional. Vacío que el Papa estuvo más que dispuesto a llenar, convirtiéndose, gradualmente, en la potencia más grande de Italia y de Europa Occidental, y lo siguió siendo durante toda la Edad Media.

Aproximadamente sesenta años después de Dámaso aparece el Papa León I (440-61), el cual ocupa un lugar importante en la historia de los papas, pues llevó teóricamente la doctrina de la primacía del papado lo más lejos posible. Este Papa consiguió que, por causa de sus servicios diplomáticos prestados al imperio, el emperador romano Valentiniano III confirmara finalmente la primacía del obispo de Roma sobre todas las demás Sedes. Una vez logrado esto, León entonces proclamó que la primacía de Roma -reconocida ahora políticamente- sería heredada por todos sus sucesores (Gontard, op.cit., pp.137, 138). Además, fortaleció y exaltó su Sede en Roma refiriéndose a sí mismo como “Pedro en la silla de Pedro”; afirmó poseer plenitud de poder (plenitudo potestaíis); y se consideraba incluso el “gobernador del Universo”.
León también fue el primer Papa en adjudicarse, para su propia conveniencia, el texto bíblico de Mateo 16:19 donde el Señor le entrega a Pedro las llaves del reino de los cielos y el poder de atar y desatar. Tal autoridad, no obstante, no fue conferida solamente a Pedro, pues dos capítulos más adelante, en Mateo 18:18 el Señor da la misma autoridad a todo el grupo de discípulos. Y después, en los versículos siguientes 19 y 20 del mismo capítulo, vemos que se extiende este derecho a TODOS los creyentes.

Otra contribución principal de León a la teoría del papado, consistió en hacer una
distinción entre persona y oficio. Es decir, él afirmaba que aunque un Papa fuese pecaminoso, esto no afectaba el carácter Petrino del papado. Una distinción leonina que resultó de gran ayuda después para los papas, pues así justificaron todo tipo de inmoralidad entre ellos. Durante el reinado de León también se vio, por primera vez, el nefasto primer ejemplo de interacción entre la Ley Canóniga y la ejecución de la Ley Civil. Pues a todas las ordenanzas del Papa se les dio fuerza legal, de tal manera que todo aquel que no se sometiera a la Iglesia, se convertía entonces en un hereje; y, por lo tanto, sujeto al edicto de las leyes de herejía del imperio (Ibid.).
La Iglesia Católico Romana, mas no apostólica, pues no desciende de los apóstoles sino de los emperadores romanos, formó su estructura en base al patrón organizativo del mismo imperio romano, como puede apreciarse abajo en el dibujo:
Después de la caída del imperio Romano del Oeste, en el año 476, los papas asumieron el papel de los emperadores y el “MATRIMONIO” de la Iglesia con el mundo se consumó. De ser perseguida, ahora la Iglesia se había convertido en el principal persecutor, y no sólo en asuntos religiosos, sino también en cualquier forma de libertad de conciencia, como más adelante veremos en otro capítulo. Peter De Rosa, en su libro Vicars of Christ: The Dark Side of the Papacy (1980,p.34) describe esto elocuentemente:

“El tiempo no está lejos cuando los sucesores de Pedro no serán los sirvientes sino los
amos del mundo. Se vestirán de púrpura como Nerón y se llamarán a si mismos Pontifex
Maximus. Se referirán al hombre pescador como ‘el primer Papa’, y apelarán no a la autoridad del amor, sino al poder investido en él (Pedro) para actuar como Nerón actuó. Desafiando a Jesús, los cristianos harán a otros lo que les han hecho a ellos, y peor aún harán. La religión que se enorgullecía de haber triunfado sobre la persecución por medio del sufrimiento, se convertirá en la fe más perseguidora que el mundo ha visto. Perseguirán incluso a la raza de la cual Pedro y Jesús provinieron. Ordenarán en el nombre de Jesús que todos los que no estén de acuerdo con ellos sean torturados, y algunas veces crucificados sobre fuego. Harán una alianza entre el trono y el altar; e insistirán que el trono es el guardián del altar y garantizador de la fe. Su idea será que el trono (el Estado) imponga su religión en todos sus súbditos. Sin molestarles que Pedro mismo se opuso a tal alianza y que por causa de ello murió. Tres siglos después que el apóstol murió en la Colina del Vaticano, la Iglesia, a pesar de la persecución, creció en fuerza hasta que vino el día en que fue tentada a echar su suerte con César”


abril 25, 2008 de apologista

Listado de Papas ( Iglesia Catolica Romana)


Lista de Papas en la historia (orden cronológico)
 Les agrego aqui el listado de Papas, de la Iglesia Catolica a traves de su historia para fines de consulta.

Nombre        Origen           Pontificado
S. Lino            Toscana (Italia)                   68-79
S. Anacleto o Cleto Roma (Italia)            80-92
S. Clemente  Roma (Italia)                        92-99 o 68-76
S. Evaristo    Grecia                                    99 o 96-108
S. Alejandro I           Roma (Italia)            108 o 109-116 o 119
S. Sixto I        Roma (Italia)                        117 o 119-126 o 128
S. Telesforo  Grecia                                    127 o 128- 137 o 138
S. Higinio      Grecia                                    138-142 o 149
S. Pío I           Aquilea (Italia)                     142 o 146-157 o 161
S. Aniceto     Siria                                        150 o 157-153 o 168
S. Sotero       Campania (Italia)                162 o 168-170 o 177
S. Eleuterio   Epiro (Grecia)                      171 o 177-185 o 193
S. Víctor I      África                                     186 o 189-197 o 201
S. Ceferino   Roma (Italia)                        198-217 o 218
S. Calixto I     Roma (Italia)                        218-222
S. Urbano I   Roma (Italia)                        222-230
S. Ponciano  Roma (Italia)                        230-235
S. Antero      Grecia                                    235-236
S. Fabian       Roma (Italia)                        236-250
S. Cornelio    Roma (Italia)                        251-253
S. Lucio I       Roma (Italia)                        253-254
S. Esteban I  Roma (Italia)                        254-257
S. Sixto II       Grecia                                    257-258
S. Dionisio    Desconocido                        259-268
S. Félix I         Roma (Italia)                        269-274
S. Eutiquiano           Luni (Italia)               275-283
S. Cayo          Dalmacia                               283-296
S. Marcelino            Roma (Italia)              296-304
S. Marcelo I  Roma (Italia)                        306-309
S. Eusebio     Grecia                                    309
S. Melquíades          África                         311-314

S. Silvestre I Roma (Italia)                        314-335
S. Marcos     Roma (Italia)                        336
S. Julio I         Roma (Italia)                        337-352
Liberio           Roma (Italia)                        352-366
S. Dámaso I  Roma (Italia)                        366-384

S. Siricio        Roma (Italia)                        384-399 (Primer obispo Nombrado Oficialmente como Pontifice Maximus, PRIMER PAPA.      Empiezan a partir de aqui, los otros eran Obispos.

S. Anastasio I           Roma (Italia)            399-401
S. Inocencio I           Albano (Italia)         401-417
S. Zósimo      Grecia                                    417-418
S. Bonifacio I            Roma (Italia)            418-422
S. Celestino I            Campania (Italia)    422-432
S. Sixto III      Roma (Italia)                        432-440
S. León I el Magno Toscana (Italia)       440-461
S. Hilario       Cerdeña                                461-468
S. Simplicio   Tívoli (Italia)                         468-483
S. Félix III o II           Roma (Italia)            483-492
S. Gelasio I    África                                     492-496
Anastasio II  Roma (Italia)                        496-498
S. Símmaco  Cerdeña                                498-514
S. Hormisdas           Frosinone (Italia)    514-523
S. Juan I         Toscana (Italia)                   523-526
S. Félix IV o III          Samnio (Italia)         526-530
Bonifacio II   Roma (Italia)                        530-532
Juan II            Roma (Italia)                        535-536
S. Silverio      Frosinone (Italia)                536-537
Vigilio Roma (Italia)                                    537-555
Pelagio I        Roma (Italia)                        556-561
Juan III           Roma (Italia)                        561-574
Benedicto I   Roma (Italia)                        575-579
Pelagio II       Roma (Italia)                        579-590
S. Gregorio I el Magno      Roma (Italia)            590-604
Sabiniano     Toscana (Italia)                               604-606
Bonifacio III  Roma (Italia)                                    607
S. Bonifacio IV         Abruzos (Italia)                   608-615
S. Adeodato I           Roma (Italia)                        615-618
Bonifacio V   Nápoles (Italia)                                619-625
Honorio I      Campania (Italia)                            625-638
Severino       Roma (Italia)                                    640
Juan IV          Dalmacia                                           640-642
Teodoro I      Jerusalén (Israel)                            642-649
S. Martín I    Todi (Italia)                                       649-655
S. Eugenio I  Roma (Italia)                                    654-657
S. Vitaliano   Segni (Italia  )                                   657-672
Adeodato II  Roma (Italia)                                    672-676
Dono  Roma (Italia)                                                676-678
S. Agatón      Sicilia (Italia)                                   678-681
S. León II       Sicilia (Italia)                                  682-683
S. Benedicto II         Roma (Italia)                        684-685
Juan V            Siria                                                    685-686
Conón            Desconocido                                    686-687
S. Sergio I     Siria                                                    687-701
Juan VI          Grecia                                                701-705
Juan VII         Grecia                                    705-707
Sisinio            Siria                                        708
Constantino Siria                                        708-715
S. Gregorio II           Roma (Italia)            715-731
S. Gregorio III          Siria                            731-741
S. Zacarías    Grecia                                    741-752
Esteban II (III)          Roma (Italia)            752-757
S.Pablo I        Roma (Italia)                        757-767
Esteban III (IV)        Sicilia (Italia)            768-772
Adriano I       Roma (Italia)                        772-795
S. León III      Roma (Italia)                        795-816
Esteban IV (V)         Roma (Italia)            816-817
S. Pascual I   Roma (Italia)                        817-824
Eugenio II     Roma (Italia)                        824-827
Valentín        Roma (Italia)                        827
Gregorio IV  Roma (Italia)                        827-844
Sergio II         Roma (Italia)                        844-847
S. León IV     Roma (Italia)                        847-855
Benedicto III            Roma (Italia)              855-858
S. Nicolás I el Magno         Roma (Italia)  858-867
Adriano II     Roma (Italia)                        867-872
Juan VIII        Roma (Italia)                        872-882
Marino I        Toscana (Italia)                   882-884
S.Adriano III Roma (Italia)                        884-885
Esteban V (VI)         Roma (Italia)            885-891
Formoso       Desconocido                        891-896
Bonifacio VI Roma (Italia)                        896
Esteban VI (VII)       Roma (Italia)            896-897
Romano        Toscana (Italia)                   897
Teodoro II    Roma (Italia)                        897
Juan IX           Tívoli (Italia)                         898-900
Benedicto IV            Roma (Italia)            900-903
León V           Ardea (Italia)                       903
Sergio III       Roma (Italia)                        904-911
Anastasio III Roma (Italia)                        911-913
Landón          Sabina (Italia)                      913-914
Juan X            Ímola (Italia)                       914-928
León VI          Roma (Italia)                        928
Esteban VII (VIII)    Roma (Italia)            929-931
Juan XI           Roma (Italia)                        931-936
León VII         Roma (Italia)                        936-939
Esteban VIII (IX)      Roma (Italia)            939-942
Marino II       Roma (Italia)                        942-946
Agapito II      Roma (Italia)                        946-955
Juan XII         Roma (Italia)                        955-964
León VIII       Roma (Italia)                        963-965
Benedicto V Roma (Italia)                        964-965
Juan XIII        Roma (Italia)                        965-972
Benedicto VI            Roma (Italia)            973-974
Benedicto VII           Roma (Italia)            974-983
Juan XIV        Pavia (Italia                          983-984
Juan XV         Roma (Italia)                        985-996
Gregorio V   Sajonia (Alemania)                996-999
Silvestre II     Aquitania (Francia)               999-1003
Juan XVII       Roma (Italia)                        1003
Juan XVIII     Roma (Italia)                        1003-1009
Sergio IV       Roma (Italia)                        1009-1012
Benedicto VIII          Roma (Italia)            1012-1024
Juan XIX        Roma (Italia)                        1024-1032
Benedicto IX            Roma (Italia)             1032-1044
Silvestre III   Roma (Italia)                        1045
Benedicto IX (segunda vuelta)    Roma (Italia)            1045
Gregorio VI  Roma (Italia)                        1045-1046
Clemente II   Sajonia                                  1046-1047
Benedicto IX (tercera vuelta)      Roma (Italia)            1047-1048
Dámaso II     Tirol                                        1048
S. León IX      Alsacia (Francia)                 1049-1054
Víctor II         Alemania                              1055-1057
Esteban IX (X)          Lorena (Francia)     1057-1058
Nicolás II       Borgoña (Francia)              1059-1061
Alejandro II  Milán (Italia)                        1061-1073
S.Gregorio VII         Toscana (Italia)       1073-1085
B. Víctor III   Benevento (Italia)              1086-1087
B. Urbano II Francia                                  1088-1099
Pascual II      Ravena (Italia)                     1099-1118
Gelasio II       Gaeta (Italia)                        1118-1119
Calixto II        Borgoña (Francia)              1119-1124
Honorio II     Ímola (Italia)                        1124- 1130
Inocencio II  Roma (Italia)                        1130-1143
Celestino II   Umbría (Italia)                     1143-1144
Lucio II           Bolonia (Italia)                     1144-1145
B. Eugenio III           Pisa (Italia)               1145-1153
Anastasio IV Roma (Italia)                        1153-1154
Adriano IV    Inglaterra                             1154-1159
Alejandro III Siena (Italia)                         1159-1181
Lucio III         Lucca (Italia)                       1181-1185
Urbano III     Milán (Italia)                        1185-1187
Gregorio VIII            Benevento (Italia)              1187
Clemente III Roma (Italia)                        1187-1191
Celestino III  Roma (Italia)                        1191-1198
Inocencio III Roma (Italia)                        1198-1216
Honorio III    Roma (Italia)                        1216-1227
Gregorio IX  Anagni (Italia)                      1227-1241
Celestino IV  Milán (Italia)                        1241
Inocencio IV Génova (Italia)                    1243-1254
Alejandro IV            Roma (Italia)            1254-1261
Urbano IV     Francia                                  1261-1264
Clemente IV Francia                                  1265-1268
B. Gregorio X           Piacenza (Italia)      1271-1276
B. Inocencio V         Saboya                      1276
Adriano V     Génova (Italia)                    1276
Juan XXI        Lisboa (Portugal)                1276-1277
Nicolás III      Roma (Italia)                        1277-1280
Martín IV      Francia                                  1281-1285
Honorio IV   Roma (Italia)                        1285-1287
Nicolás IV      Áscoli (Italia)                        1288-1292
S.Celestino V            Molisse (Italia)         1294
Bonifacio VIII           Anagni (Italia)          1294-1303
B. Benedicto XI        Treviso (Italia)         1303-1304
Clemente V  Francia                                  1305-1314
Juan XXII       Francia                                  1316-1334
Benedicto XII           Francia                      1334-1342
Clemente VI Francia                                  1342-1352
Inocencio VI Francia                                  1352-1362
B. Urbano V Francia                                  1362-1370
Gregorio XI  Francia                                  1370-1378
Urbano VI     Nápoles (Italia)                    1378-1389
Bonifacio IX  Nápoles (Italia)                    1389-1404
Inocencio VII           Sulmona (Italia)      1404-1406
Gregorio XII Venecia (Italia)                    1406-1415
Martín V       Roma (Italia)                        1417-1431
Eugenio IV    Venecia (Italia)                    1431-1447
Nicolás V       Sarzana (Italia)                    1447-1455
Calixto III       Játiva (España)                    1455-1458
Pío II   Siena (Italia)                                     1458-1464
Pablo II          Venecia (Italia)                    1464-1471
Sixto IV          Savona (Italia)                     1471-1484
Inocencio VIII          Génova (Italia)        1484-1492
Alejandro VI            Játiva (España)           1492-1503
Pío III Siena (Italia)                                     1503
Julio II            Savona (Italia)                      1503-1513
León X           Florencia (Italia)                 1513-1521
Adriano VI    Utrech (Holanda)               1522-1523
Clemente VII            Florencia (Italia)     1523-1534
Pablo III         Roma (Italia)                        1534-1549
Julio III           Roma (Italia)                        1550-1555
Marcelo II     Lazio (Italia)                         1555
Pablo IV        Nápoles (Italia)                    1555-1559
Pío IV Milán (Italia)                                    1559-1565
S. Pío V          Alessandría (Italia)             1566-1572
Gregorio XIII            Bolonia (Italia)                     1572-1585
Sixto V           Áncona (Italia)                    1585-1590
Urbano VII   Roma (Italia)                        1590
Gregorio XIV            Cremona (Italia)     1590-1591
Inocencio IX Bolonia (Italia)                     1591
Clemente VIII           Florencia (Italia)     1592-1605
León XI          Florencia (Italia)                 1605
Pablo V          Roma (Italia)                        1605-1621
Gregorio XV Bolonia (Italia)                     1621-1623
Urbano VIII  Florencia (Italia)                 1623-1644
Inocencio X  Roma (Italia)                        1644-1655
Alejandro VII           Siena (Italia)             1655-1667
Clemente IX Pistoia (Italia)                      1667-1669
Clemente X   Roma (Italia)                        1670-1676
B. Inocencio XI        Como (Italia)            1676-1689
Alejandro VIII          Venecia (Italia)        1689-1691
Inocencio XII            Spinazola (Italia)     1691-1700
Clemente XI Urbino (Italia)                      1700-1721
Inocencio XIII          Roma (Italia)            1721-1724
Benedicto XIII          Bari (Italia)               1724-1730
Clemente XII            Florencia (Italia)     1730-1740
Benedicto XIV          Bolonia (Italia)         1740-1758
Clemente XIII           Venecia (Italia)        1758-1769
Clemente XIV           Rímini (Italia)           1769-1774
Pío VI Cesena (Italia)                                 1775-1799
Pío VII            Cesena (Italia)                     1800-1823
León XII         Spoleto (Italia)                    1823-1829
Pío VIII           Áncona (Italia)                    1829-1830
Gregorio XVI            Belluno (Italia)         1831-1846
B. Pío IX         Senigallia (Italia)                 1846-1878
León XIII        Carpineto romano (Italia)    1878-1903
S. Pío X          Treviso (Italia)                     1903-1914
Benedicto XV           Génova (Italia)        1914-1922
Pío XI Milán (Italia)                                    1922-1939
Pío XII            Roma (Italia)                        1939-1958
B. Juan XXIII Bérgamo (Italia)                  1958-1963
Pablo VI        Brescia (Italia)                                 1963-1978
Juan Pablo I Belluno (Italia)                                 1978
B. Juan Pablo II       Wadowice (Polonia)          1978-2005
Benedicto XVI          Marktl am Inn (Alemania)2005-2013
Francisco      Buenos Aires (Argentina)             2013-